Puerta del Sol

La Puerta del Sol es una plaza de la ciudad española de Madrid. En ella se encuentra desde 1950 el denominado Kilómetro Cero de las carreteras radiales del país. El edificio más antiguo de la Puerta del Sol es la Casa de Correos y en ella destaca el reloj de torre que fue construido y donado en el siglo xix por José Rodríguez de Losada, y cuyas campanadas de las 12 de la noche del 31 de diciembre marcan la tradicional toma de las doce uvas a la gran mayoría de los españoles. Dichas campanadas se empezaron a televisar en 1962 en La 1 de TVE, y a partir de ese año no se ha dejado de retransmitir por diversos canales de televisión. La Puerta del Sol es un lugar de cita, un lugar de paso entre diversas partes de Madrid. Es visita turística obligada de aquellos que se acercan a Madrid.

La Puerta del Sol fue en sus orígenes uno de los accesos de la cerca que rodeaba Madrid en el siglo xv. Esta cerca recogía en su perímetro los arrabales medievales que habían ido creciendo extramuros, en torno a la muralla cristiana del siglo xii. El nombre de la puerta proviene de un sol que adornaba la entrada, colocado ahí por estar orientada la puerta precisamente hacia el levante. Entre los edificios que le daban prestigio en los comienzos se encontraban la iglesia del Buen Suceso y el convento de San Felipe el Real.

Aunque desde los siglos xvii al xix la puerta tenía importancia como lugar de encuentro (aquí se encontraba uno de los mentideros más famosos de la villa desde el Siglo de Oro, las famosas gradas de San Felipe), no era una plaza definida, como la Plaza Mayor, y ocupaba la mitad del espacio actual. La Casa de Correos fue construida por el arquitecto francés Jaime Marquet entre 1766 y 1768; la misma fue posteriormente Ministerio de la Gobernación (Interior) y Dirección General de Seguridad del Estado durante la época franquista y, actualmente, es sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid. Será esta Casa de Correos la que empiece a sentar las bases urbanísticas de lo que hoy es la Puerta del Sol y su creciente importancia como punto céntrico de Madrid. Tras la conversión de la Casa de Correos en sede del Ministerio de Gobernación (1847), se decide derribar algunas casas de la zona para realzar el edificio y darle seguridad. El resultado sería la creación de una gran plaza.

Para ello, en aplicación de las leyes de desamortización de Mendizábal, se derriban, entre otros, los conventos de San Felipe y Nuestra Señora de las Victorias allí ubicados. Entre 1857 y 1862, Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer llevan a cabo la reforma de la plaza, dándole su fisonomía actual. Para ello mantienen la alineación de la Casa de Correos en uno de los lados y construyen edificios de viviendas con fachadas uniformes definiendo un espacio de forma semicircular.

Durante el primer tercio del siglo xx, se convierte en punto de encuentro de la izquierda política en la ciudad. Al término de la Guerra Civil, el régimen franquista pretende «hacer un Madrid nuevo» alejado de la etapa de liberalismo político anterior, «aunque hayan de desaparecer la Puerta del Sol y ese edificio de Gobernación», en palabras del ministro Serrano Suñer. Incluso se llegó a proyectar una gran reforma de la plaza por el arquitecto Antonio Palacios, pero finalmente ese plan de un renovado «Madrid imperial» es abandonado por su elevado coste económico.1​

En 1959 es reformada por Manuel Herrero Palacios incorporando en su centro una zona ajardinada y las fuentes. En 1986 los arquitectos Antonio Riviere, Javier Ortega y Antón Capitel introducen una nueva reforma, adquiriendo más importancia la zona peatonal. Las farolas instaladas con motivo de esta remodelación, fueron apodadas popularmente como los supositorios y provocaron una gran polémica debido a su diseño moderno. Finalmente fueron sustituidas por las actuales farolas de estilo «fernandino», si bien en los dos postes centrales de la plaza los supositorios pervivieron algunos años más, para ser unificadas unos años más tarde con las del resto de la plaza.

Entre 2004 y 2009 se realizaron las obras de construcción de un intercambiador de transportes, inaugurado el 27 de junio de 2009, que acerca la red ferroviaria de Cercanías a la estación subterránea de Sol. La estación se ha convertido por sus dimensiones en la más grande del mundo​ con 28 m de profundidad, 207 m de longitud y 20 m de ancho. Su vestíbulo tiene 7500 m². La entrada al intercomunicador, parecida a un iglú ha vuelto a cambiar la fisonomía de la Puerta del Sol.

Fuente: Wikipedia

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