Convento de Santa Cruz

El convento de Santa Cruz está ubicado entre las calles Pintorería, San Vicente de Paúl y Cantón de Santa María, dentro del casco histórico de Vitoria (España). Su arquitectura presenta características gótico-renacentistas y desde su fundación en el siglo XVI lo habita sin interrupción una comunidad de monjas Dominicas de clausura, tratándose del más antiguo cenobio vitoriano conservado y con vida religiosa.

Se trata de una construcción formada por dos núcleos: la iglesia y el convento, propiamente dicho. El convento, habitado por la comunidad de religiosas dominicas, tiene planta cuadrada y un gran claustro central en el interior. Al exterior presenta el aspecto de un muro sólido muy cerrado que le confiere una apariencia sobria y austera, pero posee un elemento de gran interés: la portada, donde encontramos un acceso sencillo, en arco de medio punto, con el escudo de la comunidad dominica sobre él.

En uno de sus extremos se localiza la iglesia. La portada exterior, abierta en el muro oeste, consta de un arco de medio punto flanqueado por dos pares de columnas estriadas y adosadas bajo arquitrable listado. Sobre la cornisa, el espacio correspondiente al frontón está ocupado por un relieve con la escena de Cristo camino del Calvario, al que flanquean volutas con los escudos heráldicos de los Aguirre y los Esquível, y corona un escudo imperial de Carlos I. La portada está protegida por una reja y una malla recientemente incorporada, a continuación de su restauración, para protegerla de las palomas.

En el interior se advierten las moderadas dimensiones del templo, que es de una sola nave de tres tramos entre contrafuertes exteriores, con rica bóveda de crucería, siguiendo la tradición tardogótica. El tramo de bóveda más elaborado corresponde al del presbiterio, donde terceletes y combados dibujan una estructura geométrica en forma de rosa. El retablo mayor, adosado a un ábside de tres lienzos, es una obra barroca del siglo XVIII. El patio, no visitable por hallarse en la clausura, lo componen galerías sostenidas por austeros arcos ligeramente escarzanos y apoyados en pilastrones de sección cuadrada. En el centro del espacio se yergue una estatua moderna del fundador de la Orden de los Predicadores.

El mobiliario artístico-religioso incluye un cuadro de una procesión de la virgen del Rosario en la Vitoria del siglo XVI, un relicario que contiene dos partículas del Lignum Crucis realizado en el primer tercio del siglo XVIII, tallas de la escuela del escultor sevillano Juan Martínez Montañés y de los artistas Alfonso Giraldo Bergaz y Alonso del Arco correspondientes a los siglos XVII y XVIII, otras obras de los artistas locales Valdivielso y Ullibarri, un Niño Jesús pasionario representando a Santa Catalina, una colección de cantorales y dos vírgenes de Malinas.

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