Gran Vía

Cuando se reformo la calle Gran Vía de Madrid, siendo alcaldesa Manuela Carmena se taponaron las alcantarillas reduciendo los carriles de circulación cuando se podría haber añadido unas cuantas mejoras.
Se han eliminado las alcantarillas de la calzada añadiendo una especie de carril que conduce a las antiguas alcantarillas estando taponado. El bordillo de la acera en las aceras en zonas que no son zona de cruce de peatones es demasiado bajo y cuando llueve salpica a las aceras.
Al reducir los carriles de circulación se deberían haber tomado medidas permitiendo la circulación de este a oeste y con dos carriles bus uno por sentido. La circulación este a oeste al vehículo privado debería hacerse por las rondas de Segovia, Toledo, Valencia y por la calle Bailen, para salir al Paseo de la Castellana y del Prado. Manteniendo la circulación de los carriles bus con paradas escalonadas de diferentes lineas excepto en la Plaza de Callao y Red de San Luis que coincidirían todas.
Poner elementos disuasorios para evitar que los peatones crucen por lugares no habilitados y bancos para  y la descarga en horario nocturno o en calles aledañas con limitación de horario de carga y descarga no pudiendo estacionar a lo largo del día.

 

Esta entrada fue publicada en Opinion y etiquetada . Guarda el enlace permanente.